Comenzar una investigación en el sur de Chile y finalizarla con un doble grado en una de las universidades más prestigiosas de Europa no es un camino habitual. Ese fue el trayecto de María Javiera Guarda Reyes, bioquímica y reciente graduada del Doctorado en Ciencias de Recursos Naturales de la Universidad de La Frontera, quien obtuvo el grado simultáneo con Sorbonne Université de Francia gracias a un trabajo que propone soluciones innovadoras frente a la sequía y la degradación de los suelos.
Su tesis, desarrollada entre el Laboratorio de Nanobiotecnología Aplicada de la UFRO y el Paris Soil Organic Matter Research Group de la Sorbonne, tuvo como propósito diseñar un material biodegradable capaz de mejorar la retención de agua en suelos agrícolas expuestos a condiciones de estrés hídrico. La investigación fue dirigida por la Dra. María de la Luz Mora (UFRO) y la Dra. Cornelia Rumpel (Sorbonne Université), especialistas en química de suelos y materia orgánica, respectivamente.
Los resultados muestran que este nuevo material, elaborado a partir de derivados naturales de celulosa reforzados con nanopartículas, actúa como un reservorio de agua dentro del suelo, capturándola y liberándola de forma gradual. Esto lo convierte en una alternativa sustentable frente a los polímeros sintéticos utilizados hoy para enfrentar la escasez hídrica. En las pruebas realizadas, el compuesto aumentó la humedad disponible para las raíces y mejoró la estructura del suelo, factores clave para mantener cultivos en territorios afectados por sequías prolongadas.
A diferencia de materiales comerciales, este compuesto es biodegradable, no deja residuos nocivos y mantiene su estabilidad aun después de varios ciclos de hidratación y desecación, lo que es crucial para su uso en campo. La tesis también evidenció beneficios adicionales: el material favorece procesos del suelo que ayudan a conservar nutrientes y a sostener la productividad agrícola. Estos avances indican que la tecnología tiene un potencial real de aplicación, especialmente en zonas donde la falta de agua limita la producción y pone en riesgo la seguridad alimentaria.
Una investigación con impacto para el sur de Chile
La tesis de María Javiera cobra especial relevancia en la macrozona sur, donde la disminución de precipitaciones y el avance de la degradación del suelo afectan directamente a la agricultura familiar, la producción local y la seguridad alimentaria. Desde esta región, la investigadora logró articular un trabajo que combina ciencia de materiales, agronomía y cambio climático, mostrando que es posible impulsar innovación aplicada desde territorios alejados de los grandes centros científicos.
“Mi paso por el Doctorado ha sido una experiencia profundamente transformadora”, señaló la Dra. Guarda, destacando que formarse entre Chile y Francia le permitió integrar conocimientos de distintas disciplinas y comprender cómo los materiales desarrollados en laboratorio se comportan en suelos reales. Esta doble mirada, asegura, amplió su enfoque científico y consolidó su interés por desarrollar soluciones con impacto social y ambiental.
En su estadía en la Sorbonne, la investigadora trabajó directamente con equipos especializados en materia orgánica del suelo, lo que le permitió conectar el diseño del material con problemáticas concretas como la sequía, la pérdida de carbono y la urgencia de impulsar tecnologías aplicables en diversos territorios. Según relata, la experiencia fue enriquecedora, pero no estuvo exenta de desafíos “enfrentar ritmos de trabajo distintos, culturas científicas diversas y metodologías altamente especializadas exigió adaptabilidad, comunicación constante y la capacidad de traducir ideas entre disciplinas”.
Trayectoria internacional y proyección científica
Durante su doctorado, parte de su investigación derivó en artículos científicos publicados y en proceso de revisión, además de presentaciones en congresos nacionales e internacionales. Estas instancias, comenta, fueron clave para establecer redes de trabajo que potenciarán su carrera en investigación aplicada.
Mirando hacia adelante, la investigadora proyecta continuar vinculada a la I+D, especialmente al desarrollo de materiales innovadores orientados a enfrentar desafíos agrícolas y ambientales. “Quiero mantener y ampliar colaboraciones internacionales, porque problemas como la sequía, la degradación de suelos y la seguridad alimentaria requieren enfoques colectivos e interdisciplinarios”, enfatizó.
Como bioquímica formada en el sur de Chile y ahora doctora con doble grado internacional, la investigadora aspira a seguir avanzando en iniciativas que conecten la ciencia con las necesidades del territorio. “Haber colaborado con equipos en Chile y Francia ha sido un privilegio que marcó mi trayectoria, y que espero seguir fortaleciendo en la próxima etapa de mi carrera” aseguró la Dra. Guarda.









